
He nacido con muchos miedos y hoy día me cuestiono como el ser humano los supera.
Los miedos hacen parte de nuestra química, es natural, interesante e incluso poético, (ya todos saben que para mí todo es poesía).
Les cuento que cuando tenía miedo a hablar en público no sabía qué hacer, sudaba como un caballo de cabalgata, temblaba, lloraba por dentro; una vez, en la clase de Psicología de la Comunicación, la profesora se expresó con su voz fuerte “Si alguien aquí no tiene espiritualidad, que hable”, y por mi Agorafobia y miedo a mis compañeros no dije nada, todos los días respiraba sufrimiento, porque guardaba lo que sentía, hablaba con unos pocos compañeros, con estudiantes de otras profesiones y algunos profesores, siempre estaba pensando “Ya quiero irme a casa”, recuerdo que una vez tenía a un compañero detrás y mencionó la palabra Esquizofrenia y yo dije en mi mente “Me lo está diciendo a mí aunque sea de forma indirecta”, y mi respiración se agitaba.
Ahora, soy mejor, reconozco mis miedos, no me paralizo, me muevo para transformar esos sentimientos en arte, hoy me cuestiono cómo podía tenerle miedo a las personas si todos somos iguales, ¿Cómo lo logré? con la búsqueda de una Angie distinta, libre, tenía a personas que me comprendían, yo no sabía que ese problema fue una consecuencia de la Encefalitis Aguda, con el pasar del tiempo, la energía se empezó a transformar, demostraba a los demás ser feliz y libre (cuando tenía miedo a serlo); recuerdo un día, que me dije “Algún día despertará toda esta sabiduría y conocimiento y conquistaré al mundo”, ahora soy consciente de que cuando dije esa expresión con tanta autoridad, no creía que ya estaba despertándome aunque no fuese de manera consciente.


